Alcohol: Algunas preguntas frecuentes sobre el alcohol

 
      Consumo de riesgo

Para la mayoría de las personas adultas, tomar bebidas alcohólicas con moderación no suele significar un riesgo importante para su salud. Al respecto, un consumo prudente de alcohol no debería ser superior a una o dos consumiciones diarias en el caso de las mujeres (exceptuando las embarazadas), y dos o tres consumiciones en el caso de los hombres, intercalando días de no consumo. Superar estas cantidades implica entrar en el nivel de consumo de riesgo, sin que ello quiera decir que consumos inferiores sean siempre seguros para todo el mundo y en cualquier circunstancia.
A medida que te adentras en el consumo de riesgo, el alcohol puede ocasionarte problemas de salud, familiares, con tus amigos, en tus estudios... Si crees que éste es tu caso o simplemente piensas que bebes demasiado, puedes intentar seguir algunos de los consejos que te sugerimos en esta sitio para beber menos, o bien consultar a tu médico.

Por otro lado, deberían abstenerse siempre de tomar bebidas alcohólicas:

Las embarazadas

Los niños y los adolescentes menores de edad

Quienes han de conducir vehículos o realizar actividades peligrosas

Las personas que toman determinados medicamentos (en caso de duda, consulta a tu médico o al farmacéutico)

Aquellas personas que padecen determinadas enfermedades (tu médico puede darte información al respecto)

Así como cualquier persona que sufra problemas derivados del abuso de alcohol.


      Contenido alcohólico de una bebida

Por término medio, una consumición de una bebida alcohólica (por ejemplo, un vaso pequeño de vino o una caña de cerveza) contiene de 8 a 10 gramos de alcohol puro.

La cantidad de alcohol puro que contiene una bebida alcohólica depende de su graduación. Un litro (1.000 ml) de vino de mesa de 12 grados (12 % de alcohol puro) contiene 120 ml de alcohol. Puesto que la densidad del alcohol es aproximadamente de 0,8 g/l, el litro de vino del ejemplo contiene 0,8 x 120 = 96 gramos de alcohol puro.

En la tabla siguiente puedes ver el contenido aproximado de diferentes bebidas alcohólicas:

BEBIDA
DOSIS
GRAMOS DE ALCOHOL
cerveza
quinto, botellín o
caña mediana
10/15
vino de mesa
vaso pequeño (100 ml)
vaso mediano(200 ml)
10
20
carajillo
vaso pequeño
8
vinos dulces
vaso pequeño
14
cava
copa
10
vermut
vaso pequeño
10
Licores/combinados
copa/vasot
22
Licor de fruta
vasito (chupito)
6

      ¿Te causa problemas el alcohol?

Si el alcohol te causa problemas, puedes mejorar tu vida y tu salud reduciendo el consumo de bebidas alcohólicas. ¿Cómo saber si el alcohol te causa problemas? Lee las siguientes preguntas y responde SÍ o NO:

Si
No
¿Bebes a solas cuando estás triste o irritado?
¿Llegas tarde o tienes dificultades para seguir las clases por culpa de la bebida?
¿Tu familia o tus amigos están preocupados por tu forma de beber?
¿Bebes en ocasiones después de haber decidido que ya no querías beber más?
¿Has olvidado alguna vez lo que has hecho mientras bebías?

Si has contestado SÍ a alguna de estas preguntas, es posible que el alcohol te esté ocasionando problemas. Tu médico podrá ayudarte a decidir si es así y aconsejarte qué hacer. Si el médico te recomienda beber menos, hay algunos consejos que te podrán ser de utilidad. También puedes llamar a la Línia Verda d'Informació i Orientació sobre l'Alcoholisme i les altres Drogodependències:

93 412 04 12

Un equipo especializado te informará con absoluta confidencialidad y, si es preciso, te podrá poner en contacto con un centro de tratamiento.

      Consejos para reducir el riesgo al consumir bebidas alcohólicas

He aquí algunos consejos que te ayudaran si quieres beber menos:

Escribe en un papel tus razones para beber menos: puede ser que quieras ponerte en forma, dormir mejor o llevarte mejor con los amigos o con la familia.

Escoge tu límite: puedes elegir no beber o escoger un límite de consumo más reducido. El consumo no debería ser nunca superior a una o dos consumiciones al día para las mujeres o a dos o tres consumiciones en el caso de los hombres.

No tomes nunca más de cinco consumiciones seguidas en una sola ocasión, tanto si bebes alcohol de manera habitual como si lo haces sólo de tanto en tanto (como por ejemplo, en fiestas y celebraciones o cuando sales con los amigos).

No guardes demasiadas bebidas alcohólicas en casa.

Bebe poco a poco, dando pequeños sorbos. Deja pasar al menos una hora entre dos consumiciones alcohólicas.

Después de una bebida con alcohol, elige otra sin alcohol. No bebas con el estómago vacío.

¡Tómate un respiro! Elige al menos uno o dos días a la semana en los que no bebas alcohol.

Aprende a defender tus opciones. No es necesario que tomes bebidas alcohólicas en cada ocasión que lo hagan los demás o cada vez que te las ofrezcan. Ensaya maneras de decir «no» diplomáticamente.

...y, sobre todo, ten en cuenta que hay determinadas circunstancias en las que beber alcohol puede comportar graves consecuencias. En efecto...

Deberían abstenerse de tomar bebidas alcohólicas:

las embarazadas

los niños y los adolescentes menores de edad

quienes han de conducir vehículos o realizar actividades peligrosas

las personas que toman determinados medicamentos (en caso de duda, consulta a tu médico o al farmacéutico)

aquellas personas que padecen determinadas enfermedades (tu médico puede darte información al respecto)

así como cualquier persona que sufra problemas derivados del abuso de alcohol.

      Alcohol y sexualidad

En ocasiones el alcohol puede reducir nuestras inhibiciones. Algunas personas sienten menos vergüenza al iniciar o mantener una conversación después de dar algunos sorbos a una bebida alcohólica.Siendo cierto que la ansiedad inhibe el deseo sexual, no lo es menos que unos tragos de alcohol pueden incrementar el interés por el sexo...

Pero, si se bebe más, el alcohol puede hacer difícil llegar a completar las relaciones sexuales, inhibiendo la excitación sexual y, en los hombres, la erección. A una persona bebida le puede resultar difícil satisfacer sus necesidades sexuales y las de su pareja...

Algunas personas dejan de tomar precauciones –por ejemplo, utilizar preservativos– cuando tienen relaciones sexuales después de haber bebido alcohol. El sexo sin precauciones puede comportar riesgo de embarazo y de contagio del virus del sida u otras enfermedades de transmisión sexual.


      Alcohol y conducción

Pese a que conducir un coche o una moto parece una tarea muy automática, la conducción de vehículos supone un esfuerzo de coordinación muy importante, especialmente cuando se presentan situaciones imprevistas. El alcohol altera la capacidad de conducir, ya que tiene efectos negativos sobre la percepción visual, el tiempo de reacción y la coordinación motriz. Tales efectos negativos aparecen, a veces, antes de que el conductor tenga la sensación de ir bebido, y contribuyen a hacer que el conductor se exponga a situaciones peligrosas.

La alteración de la capacidad de conducir como consecuencia del consumo de bebidas alcohólicas tiene que ver con la concentración de alcohol en la sangre, o índice de alcoholemia. Recuerda que, para los conductores de turismos y motocicletas, está prohibido conducir con un índice de alcoholemia superior a 0,5 g/l (0,3 g/l si hace menos de dos años que tienes el permiso de conducir).

      Los efectos del alcohol

Al tomar bebidas alcohólicas, el alcohol ingerido pasa del estómago al intestino delgado, donde es absorbido rápidamente y alcanza a la sangre, a través de la cual se distribuye por todo el organismo. La tasa de alcoholemia indica la cantidad de alcohol puro, expresada en gramos, por cada litro de sangre. A medida que la concentración de alcohol en la sangre aumenta, los efectos de esta substancia sobre el comportamiento se van haciendo más evidentes: se reduce la respuesta a los estímulos externos, aparecen dificultades en el habla, se alteran la coordinación y el equilibrio...

Debido a sus efectos sobre el sistema nervioso, el alcohol puede reducir las inhibiciones que presentan algunas personas a la hora de relacionarse con otras personas. En efecto, hay personas que, después de algunos tragos, parecen (o se sienten) más simpáticas y más abiertas. Sin embargo, en dosis más elevadas, el alcohol influye negativamente sobre el comportamiento social: se deja de ser simpático y se empieza a ser pesado. Además, está demostrado que el alcohol incrementa notablemente las conductas agresivas y propicia, en los casos más graves, peleas y malos tratos.

Conducir con una tasa de alcoholemia superior a 0,5 g/l multiplica por 3 el riesgo de sufrir un accidente. Si bien hay ciertos factores que pueden modificar la intensidad de los efectos del alcohol, las alteraciones del comportamiento debidas a su consumo aumentan con la tasa de alcoholemia, y paralelamente a ella lo hace también el riesgo de accidente.

Alcoholemia (g/l)
Efectos
El riesgo de accidentes se multiplica per
0,15
Disminución de reflejos
1,2
0,20
Dificultadt para mantener la conducción rectilínia
Falsa apreciación de las distancias
1,5
0,30
Subestimación de la velocidad
Perturbación de los movimientos
2,0
0,50
Euforia
Disminución de la percepción del riesgo
Incremento del tiempo de reacción
3,0
0,80
Perturbación general del comportamiento
4,5
1,20
Fatiga intensa
Pérdida de visión
9,0
1,50
Embriaguez notoria
16,0
3,5
Coma
-
4,5
Muerte
-


      Qué factores modifican los efectos del alcohol?

En el organismo, la absorción del alcohol ingerido puede verse modificada por la presencia de alimentos en el estómago, lo cual hace más lento el paso del alcohol al intestino delgado. De esta manera, si se consumen bebidas alcohólicas, los efectos del alcohol aparecerán más lentamente y no se alcanzarán niveles tan elevados de alcohol en sangre como si se bebiese en ayunas. No obstante, también pueden tardar más en desaparecer.

Dado que el alcohol se distribuye a través del agua del organismo de manera relativamente homogénea, cuanto mayor sea el contenido de agua del organismo, menor será la tasa de alcoholemia resultante ante una misma ingesta. Por ello, las personas de más peso alcanzan una tasa de alcoholemia menor que las de menos peso tras consumir la misma cantidad de alcohol. Dado que los hombres suelen tener una mayor proporción de agua con relación al peso total del organismo que las mujeres, ante la misma ingestión de alcohol la mujer suele alcanzar una tasa de alcoholemia ligeramente superior a la que alcanzaría un hombre de idéntico peso al suyo.

La mayor parte del alcohol ingerido (el 95 %) es eliminado del organismo tras ser procesado por el hígado. Las personas sanas metabolizan el alcohol a una velocidad relativamente constante, y, una vez que los efectos del alcohol han aparecido, no hay prácticamente nada que pueda acelerar su desaparición. Ni el café, ni ducharse, ni vomitar, ayudan a hacer que desaparezcan más rápidamente los efectos del alcohol ni a que se reduzca la tasa de alcoholemia.

El consumo continuado de bebidas alcohólicas en cantidades elevadas (lo que se llama consumo de riesgo) puede favorecer una cierta adaptación del organismo a los efectos tóxicos del alcohol. La capacidad de aguantar grandes dosis de alcohol no indica, pues, mayor fortaleza física o más madurez, sino que a menudo es el reflejo de una manera perjudicial de beber.


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